La Dra. Julia Perilla ha recibido múltiples distinciones y es considerada una líder en su campo pero, según ella misma dice, su vida y su trabajo se basan en una idea sencilla: escuchar. En 1990, Sister Barbara Herrington, una monja católica, le habló del problema de la violencia doméstica en la comunidad en que trabajaba. Y Julia la escuchó: ese mismo año fundó Caminar Latino. Carecía de experiencia en el tratamiento ese tipo de problemas, pero comprendió que las mujeres le dirían lo que necesitaba saber. Asi fue que en 1993 Julia y Caminar Latino crearon un programa para los niños y niñas de las familias afectadas por la violencia, y en 1995 establecieron programas para los hombres también. “Las propias mujeres nos dijeron lo que hacía falta”, dice Julia.  Pidieron ayuda con sus hijos y pidieron a Caminar Latino que también se directora con  los  hombres. Julia escuchó a las mujeres cuando le dijeron que era indispensable que los hombres recibieran toda la información que se les daba a ellas. Al describir su trabajo, Julia lo describe como “colectivo” y de “esfuerzo en colaboración”. Julia sonríe fácilmente e insiste en que no es una experta, simplemente escucha. Su sensibilidad y su sabiduría le han permitido ayudar a innumerables familias afectadas y, como resultado de esa labor, ha merecido altos reconocimiento.

Julia ha sido consultora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control, con sede en Georgia) y del Consejo Nacional de Magistrados de Tribunales de Menores y de la Familia (National Council of Juvenile and Family Court Judges). También ha asesorado a la Comisión del Estado de Georgia sobre la Violencia en la Familia (Georgia Commission on Family Violence) y al Centro Nacional de Consulta sobre la Violencia Doméstica (National Resource Center on Domestic Violence), entre otras muchas entidades. Sus investigaciones han sido publicadas en diversas revistas reconocidas y han merecido elogios de sus colegas profesionales.

En 2005, solo 10 años después de recibir el doctorado en sicología, Julia fue distinguida como Mujer del Año por la Asociación de Psicología de Georgia (Georgia Psychological Association). Más recientemente, fue invitada (junto con dos de sus estudiantes) por el Vicepresidente Biden a una cena para conmemorar la aprobación de la Ley sobre la Violencia contra contra la Mujer.

Además de escribir artículos y dirigir investigaciones, Julia también enseña. Es profesora dentro del Departamento de Psicología de Georgia State University, donde disfruta dictando la cátedra de ética de la psicología. También dirige el Centro Nacional Latino de Investigación sobre la Familia y el Cambio Social (National Latino Research Center on Family and Social Change). En la universidad, la puerta de su oficina siempre está abierta a los estudiantes y continuamente sirve de mentora de los becarios del programa Goizueta. En 2011, su trabajo fue distinguido con el Carl V. Patton President´s Award for Community Service and Social Action Outstanding Faculty Award (premio que otorga el Presidente de la Universidad a un miembro del cuerpo docente que haya cumplido una labor destacada de servicio comunitario y social). En todos esos campos, Julia logra trabajar siempre con una sonrisa porque, como ella dice “nunca trabajo sola”. Ya sea compartiendo un rato alegre con sus colegas o acompañando a un joven o a una joven de Caminar Latino a hablar en una conferencia, Julia sostiene que siempre es más lo que aprende que lo que enseña. Su vida y su trabajo, dice, “son un sueño hecho realidad”. Actualmente se dedica con entusiasmo a preparar a la siguiente generación de jóvenes estudiantes latinas y latinos para que continúen trabajando desde una perspectiva basada en los derechos humanos y la justicia social