Reyna, una joven universitaria de primer año, comenzó a asistir al programa de Caminar Latino cuando tenía 11 años. Al principio, según dice, “le daba un poco de miedo”, pero luego “como que empezó a hablar”.  Y una vez que empezó, no ha dejado de hablar, sólo que ahora se dirige a públicos mucho más amplios que el de su grupo en Caminar Latino. Ahora ella disfruta de una adolescencia mas típica. Como a muchas jóvenes de 18 años, a Reyna le preocupa qué va a estudiar en la universidad y, como a muchos jóvenes de su edad, le gusta la música pop, especialmente la de One Direction. También le gusta montar en bicicleta y rescatar animales.

Cuando era pequeña, la policía tuvo que intervenir en su hogar tantas veces perdido la cuenta. En Caminar Latino halló un refugio contra esa situación turbulenta  y una comunidad que a la vez la estimula y la apoya.

Al comienzo, Reyna acompañaba a su familia en obediencia a Caminar Latino, pero ahora viene por su propia cuenta. Forma parte de un grupo de jóvenes adultos de 16 a 22 años, que “hablan sobre distintos temas”. Comparten la experiencia común de la violencia intrafamiliar  pero la diversidad de opiniones que se expresan en sus reuniones semanales ha enseñado a Reyna a “ser más abierta en su modo de pensar”. También la ha dotado de importantes  instrumentos para la investigación académica. Reyna colabora con otros jóvenes adultos de Caminar Latino en proyectos de investigación, que comprenden desde la formulación de las preguntas, hasta el trabajo de campo y la compilación de informes. Y luego presentan sus estudios en sitios muy diversos. “Me pongo muy nerviosa” dice Reyna. Pero en poco tiempo logra convencer a un juez de modificar el tratamiento que se da a los niños en la aplicación de la ley en los casos de diferencias domésticas. “Ser tenida en cuenta es una sensación inmensamente satisfactoria”.

Los grandes logros de Reyna y su trabajo se a reconocido en muchos sectores. En la primavera de 2014, la Fundación Goizueta otorgó a Reyna la beca de estudio destinada a la Universidad del Estado de Georgia. Esa beca, que solo se concede a una o dos personas anualmente, cubre todos los gastos del alumno durante los cuatro años de estudios universitarios. También fue distinguida con el premio “Todos Somos Héroes”, que concede Telemundo a una persona que, en condiciones de gran adversidad, haya logrado superar obstáculos infranqueables en su vida.